4 - 6
Stadium Sol - ¡ah no!
1-0 David
1-1 Javier Ayuso
1-2 Jose
2-2 Fernando
2-3 Javier Ayuso
3-3 Jorge
4-3 Juan
5-3 Juan
5-3 Juan
5-4 Miguel Ángel
6-4 Fernando
(o algo parecido)
Alguien vaticinó que después de la tormenta vendría la calma. Pues debe ser en su pueblo, porque ayer de calma nada. Nos presentamos 18 a jugar, más bien a nadar, sobre los inmensos charcos originados por las lágrimas del equipo rojo al confirmar la ausencia de su cancerbero. Sin embargo, durante gran parte del encuentro Felipe consiguió eclipsar a Dámaso despejando cada balón de puños y sin guantes. Parece ser que entrena sus nudillos con algún panoli en las típicas parrandas del Saturday Night.
(Así estaba el campo)
Comenzamos 10 minutos antes por intentar aprovechar al máximo la luz natural y terminamos 10 minutos después a regañadientes. Allí nadie quería irse; ni a casa, ni a las duchas, ni... ¿al bar de la esquina?. Que alguien nos de un golpe en la cabeza porque no puede ser: en total, 1 hora y 20 minutos de corre calles sin descanso que todos aguantaron sin problemas relevantes. Ya quisieran algunos de los que se auto denominan profesionales estar a este nivel.
En general, el partido estuvo muy equilibrado, divertido e intenso. Por ambas partes pudimos contemplar juego colectivo, férreos marcajes, fallos clamorosos y, por supuesto, goles de todo tipo: de cabeza, de tiros lejanos, a contragolpe, a mogollón, de picardía,... incluso de vaselina; mención especial a la que ejecutó Miguel Ángel desde 43 metros con una parábola trazada con tiralíneas, efecto envolvente, y subviraje retro alimentado, ante la que, evidentemente, nada se podía hacer.
(igualito)
Las alternativas en el marcador fueron continuas hasta que los azules, en un derroche de energía, se pusieron las pilas ejerciendo una incómoda presión sobre sus oponentes que, nerviosos e imprecisos, acabaron iéndose por la patilla. Ni siquiera el eterno tiempo de descuento les sirvió para maquillar el resultado.

La descripción del fantástico gol de parábola es inexacta. Te ha faltado explicar que fue una cagada monumental del portero. Por otro lado, ha sido uno de los partidos (bueno, la pachanga esta que echamos los jueves) más disputado y entretenido, y debería haber quedado empate por los méritos de uno y de otro. Mi uña del dedo gordo del pie izquierdo y su color morado encarnado así lo atestiguan (estaba luego tan cansado y con el dedo tan dolorido que la debacle rojiblanca casi me dió igual).
ResponderEliminarTodos los grandes tienen su momento de debilidad, y los porteros no están excluidos
ResponderEliminarEl señor Basanta, perdón, quiero decir, el señor Anónimo, tiene mucha razón, los grandes tienen momentos de debilidad ... y él también.
ResponderEliminarPor otra parte, os comunico que tendré que pasar una derrama para seguir pagando la "mordida" al Maldonado, para que siga sin llover durante los partidos, que me está costando una pasta manteneros secos ...